Saltar al contenido
Únete a Sportocio
Únete a Sportocio
Una jugadora con camiseta naranja termina un golpe, sola en una pista dura, con la sierra al fondo.
Una jugadora del club, en pista. Béjar, 2018.

Sportocio AcademyNivel 2 de 8

Nivel 2 Motivar sin presionar

Lo que nos piden los jugadores y qué padre llevo dentro.

  • Lectura de unos 4 minutos
  • Dos decisiones
  • Un reto para casa
  • Insignia «Primeros pasos»

En este nivel

Motivar no es empujar. En este nivel escuchas lo que los propios jugadores piden a sus padres en un torneo y te miras, con humor, en ocho perfiles de la grada. Nadie es un solo perfil: casi todos tenemos un poco de dos o tres.

  1. La lecturaLo que nos piden nuestros jugadores · ¿Qué padre llevo dentro?
  2. La idea centralEn una frase
  3. En la pistaUna situación de torneo
  4. Tus decisionesDos, sin respuestas buenas ni malas
  5. En casaUna reflexión y un pequeño reto
  6. Completar el nivelY la insignia «Primeros pasos»

La lectura

Es los capítulos 3 y 4 de «Acompañar para crecer», el manual del club, tal cual. También están en la biblioteca.

Lo que nos piden nuestros jugadores

Cuando preguntamos a los chicos qué esperan de sus padres en un torneo, las respuestas se repiten año tras año. Y coinciden con lo que han encontrado los estudios hechos con jóvenes tenistas de competición.

Cinco jugadores de Sportocio con la camiseta naranja del club, abrazados y sonrientes junto a una pista de tierra.
Copa Máster de Cáceres, 2017.

Sí quieren que…

  • Valoréis su esfuerzo y su actitud, más que el resultado.
  • Les ayudéis en lo práctico: agua, comida, horarios, material.
  • Respetéis las normas y el ambiente del torneo.
  • Vuestros gestos digan lo mismo que vuestras palabras.
  • Estéis ahí, tranquilos, pase lo que pase.

Prefieren que no…

  • Les deis consejos técnicos o tácticos.
  • Habléis o gesticuléis durante los puntos.
  • Discutáis con el árbitro, el rival o sus padres.
  • Digáis «tranquilo» con cara de preocupación.
  • Les preguntéis por el resultado nada más salir.

Dos detalles que suelen sorprender

Detectan la incoherencia. Los chicos notan perfectamente cuando decimos una cosa con la boca y otra con la cara. Un «no pasa nada» dicho con los brazos cruzados y el gesto serio les llega como «sí pasa, y mucho».

No quieren que seáis sus entrenadores. Incluso cuando el consejo es bueno, viniendo de sus padres lo viven como presión. Lo que sí agradecen, y mucho, es que reconozcáis lo que depende de ellos: que han luchado, que no se han rendido, que han tenido buena actitud.

¿Qué padre llevo dentro?

En quince años hemos visto muchos tipos de padres en la grada, y nosotros mismos hemos sido alguno de ellos. Nadie es un solo perfil: casi todos tenemos un poco de dos o tres. Leedlos con humor y pensad en cuál os reconocéis un poco.

  • El entrenador de grada

    Cómo se reconoce. Da indicaciones desde la valla, hace señas entre puntos y repasa los errores técnicos en el coche.Qué siente el niño y qué hacer

    Qué siente el niño. Confusión, porque recibe dos mensajes distintos, y presión, porque siente que le están examinando.

    En su lugar: animar el esfuerzo y dejar lo técnico al entrenador. Si veis algo que os preocupa de su juego, contádnoslo a nosotros.

  • El exigente

    Cómo se reconoce. Siempre ve el error, incluso cuando su hijo gana. «Has ganado, pero el segundo set lo has regalado.»Qué siente el niño y qué hacer

    Qué siente el niño. Que nunca es suficiente. Con el tiempo, juega con miedo a fallar.

    En su lugar: tres comentarios positivos por cada aspecto a mejorar. Y empezar siempre por lo que ha hecho bien.

  • El que vive el partido

    Cómo se reconoce. Discute bolas, se enfrenta a otros padres, protesta al juez árbitro o celebra los fallos del rival.Qué siente el niño y qué hacer

    Qué siente el niño. Vergüenza y más tensión. Y aprende que así es como se compite.

    En su lugar: respeto a todos. Sois su mejor ejemplo de cómo se gana y cómo se pierde.

  • El protector

    Cómo se reconoce. Le prepara la bolsa, habla por él con el juez árbitro y encuentra una excusa para cada derrota.Qué siente el niño y qué hacer

    Qué siente el niño. Que no es capaz de hacerlo solo. Y sin responsabilidad no hay aprendizaje.

    En su lugar: darle responsabilidades según su edad y dejar que se equivoque en cosas pequeñas.

  • El que sueña por él

    Cómo se reconoce. Habla de ranking, becas o de llegar a profesional, y recuerda lo que cuesta el tenis.Qué siente el niño y qué hacer

    Qué siente el niño. Que carga con las expectativas de toda la familia. Es una de las fuentes de presión más fuertes.

    En su lugar: su tenis es suyo. El objetivo es que disfrute, mejore y crezca como persona; todo lo demás, si llega, será un regalo.

  • El que sufre en silencio

    Cómo se reconoce. No dice nada, pero su cara lo dice todo: resopla, se tapa los ojos, se levanta, da vueltas.Qué siente el niño y qué hacer

    Qué siente el niño. Lo mismo que si le gritaran. Es el perfil más habitual y el que menos se nota uno mismo.

    En su lugar: respirar, relajar los hombros y sonreír. Vuestra calma es la suya.

  • El que no está

    Cómo se reconoce. Nunca viene a verle ni pregunta cómo le ha ido.Qué siente el niño y qué hacer

    Qué siente el niño. Que lo que hace no le importa a su familia.

    En su lugar: ir de vez en cuando y, si no se puede, preguntarle cómo se ha sentido y qué ha disfrutado.

  • El que suma

    Cómo se reconoce. Está, anima, confía en el entrenador, respeta a todos y quiere igual a su hijo gane o pierda. Se implica mucho, pero presiona poco.Qué siente el niño

    Qué siente el niño. Seguridad. Juega más suelto, disfruta más y dura más años en el tenis.

    Este es el perfil al que queremos llegar todos. El resto del manual explica cómo.

Sin puntos ni resultados: aquí nadie suspende.

La idea central

Implicarse mucho, presionar poco.

Es el padre que suma: está, anima, confía en el entrenador, respeta a todos y quiere igual a su hijo gane o pierda. Su hijo juega más suelto, disfruta más y dura más años en el tenis.

En la pista

Tu hijo gana el partido, aunque el segundo set se le ha ido de las manos. Sale de la pista contento y te busca con la mirada.

Antes de que llegue a tu lado, ya tienes una frase en la cabeza.

Tus decisiones

Elige lo que harías tú y mira qué suele pasar con cada opción. No hay respuestas buenas ni malas: el contexto importa, y al final de cada una va lo que propone el club.

  1. Decisión 1 de 2

    Ha ganado, aunque el segundo set se le ha escapado. Llega a tu lado contento.

    ¿Qué le dices primero?

    • «Has ganado, pero el segundo set lo has regalado.»

      Lo dices porque quieres que mejore. Pero si el error aparece siempre, incluso cuando gana, siente que nunca es suficiente. Con el tiempo, puede acabar jugando con miedo a fallar.

    • «Me ha gustado cómo has peleado.»

      Empiezas por algo concreto que depende de él. Es lo que los jugadores dicen agradecer: que se reconozca que han luchado, que no se han rendido, que han tenido buena actitud.

    • «¡Enhorabuena, campeón! ¿Cuándo es el siguiente?»

      Alegrarte con él está muy bien. Pero si toda la alegría va al resultado, aprende que lo que vale es ganar, y la siguiente derrota le pesará el doble.

    Lo que proponemos. Empieza por lo que ha hecho bien, y en concreto. Lo que haya que mejorar puede esperar, y el análisis técnico es cosa de su entrenador. La regla del club: tres comentarios positivos por cada aspecto a mejorar.

  2. Decisión 2 de 2

    Se acerca un torneo importante. La familia ha hecho un esfuerzo para que pueda ir: viaje, hotel e inscripción.

    ¿Qué le dices antes de salir?

    • «Aprovéchalo, que esto cuesta mucho.»

      Lo dices para que lo valore. Pero recordarle lo que cuesta genera culpa, no motivación.

    • «Si ganas este, igual te sale una beca.»

      Soñar con él es bonito. Pero hablarle de ranking, becas o de llegar a profesional le hace cargar con las expectativas de toda la familia, una de las fuentes de presión más fuertes.

    • «Hoy juegas tú; yo voy a animarte.»

      Le recuerdas que su tenis es suyo. El objetivo es que disfrute, mejore y crezca como persona; lo demás, si llega, será un regalo.

    Lo que proponemos. El esfuerzo de la familia es real, pero no le toca cargarlo a él. Su tenis es suyo: que disfrute, mejore y crezca como persona.

En casa

Vuelve a los ocho perfiles, con humor, y piensa en cuáles te reconoces un poco cuando el partido se aprieta. Y en cuál te gustaría que te viera tu hijo cuando mira a la grada.

Un pequeño reto

Hazle a tu hijo la pregunta del capítulo: «¿Qué te ayuda que haga cuando te veo jugar? ¿Hay algo que prefieres que no haga?». Escucha su respuesta: te dará más información que cualquier manual.

Completar el nivel

Toma las dos decisiones de este nivel y, cuando quieras, complétalo. Tu progreso se queda solo en este navegador.

Configurar cookies

Técnicas

Hacen que la web funcione y recuerdan lo que eliges aquí. Siempre activas.

Siempre

Cuentan las visitas y las páginas vistas para hacer estadísticas. Son de Google, duran 13 meses y no se usan para publicidad.

Política de cookies